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HOJA PARROQUIAL DE ARNEDO n.807 11 de mayo del 2008
PENTECOSTÉS:
APOSTOLADO SEGLAR
Hoy
es la fiesta del Espíritu Santo. Pentecostés sobre la humanidad.
Gracia y fraternidad a raudales. Anuncio de salvación y de entrañable
comunicación entre hijos de Dios ‘todos les escuchaban en su
propia lengua. Nadie más que nadie porque ‘ya no hay judío ni
griego, creyente o pagano, hombre o mujer’…
Y este anuncio hay que transmitirlo y vivirlo. Es lo que
llamamos ‘apostolado’, ‘envío a anunciar’. Y esto hemos de
hacerlo todos y cada uno de los creyentes. Pero hoy se rubrica la
importancia de que este anuncio lo realicen los ‘laicos’ o
‘seglares’, es decir, quienes no habéis recibido la ordenación
sacerdotal.
Es cierto que ‘bastante tenéis con lo vuestro’, es
decir, la familia, el trabajo, la formación de vuestra tarea… Hoy
se os pide ser testigos ahí de vuestra esperanza y dar razón de
ella. Para lo cual, además de vivir en oración y ser consecuente
en la vida, como cada bautizado, se os invita a formaros
adecuadamente a los tiempos que corren. Larga responsabilidad, pero
para una tarea que merece la pena.
¿Podemos hacerlo solos o mejor en compañía? Todos
recodamos experiencias pasadas en Hoac y Joc para obreros,
Movimientos familiares, Junior para muchachos.. que a tantos
formaron, fortalecieron, animaron y llenaron de alegría. Obra del
Espíritu Santo. Hoy es día de estar abiertos a Él. 25
AÑOS DEL HOGAR DE LA TERCERA EDAD
Esta semana continúa la celebración
de estas Bodas de Plata del Hogar. Hay que felicitarles y
felicitarnos. Mañana, lunes, tendremos en Santo Tomás, a la una, la
misa de Acción de Gracias. Y el jueves una nueva charla, esta vez de
Loles Díaz (‘El Club de la
vida’ en RNE).
Recojo de Juan Martín Velasco unas consideraciones sobre el
‘envejecer’ del cristiano. “Ya San Pablo decía que ‘mientras
el yo externo se desmorona, nuestro hombre interior se renueva día
tras día. La vejez nos da la oportunidad de experimentarlo y de
hacerlo realidad. Primero con el ejercicio del yo interior y el
cultivo de la vida espiritual que desarrolla nuevos hábitos del corazón:
serenidad, desprendimiento, capacidad contemplativa, que permiten
disfrutar del hecho mismo de vivir y de mil pequeños detalles: la
belleza de la naturaleza y del arte en todas sus formas, la conversación,
la compañía de los seres queridos, los momentos de ‘soledad
sonora’ para el recuerdo, la reflexión sobre los misterios de la
condición humana, el descubrimiento del sentido y del valor de la
vida. Y sobre todo la atención a las necesidades de los que nos
rodean y el amor desinteresado y discreto, como el mejor servicio que
podemos hacerlos”. CONCILIACIÓN
LABORAL Y FAMILIA
Uno
de los campos de batalla en la actualidad en la defensa de la
Familia está sin duda en el terreno de la conciliación entre el
trabajo y la vida familiar. Lo que antes sucedía no es ahora
normal: han cambiado las circunstancias. No es ni mejor ni peor, es
distinto. Antes, en el mundo rural, la mujer trabajaba dentro y
fuera de casa. Después, en años de desarrollismo, el marido
trabajaba fuera y ella se dedicaba al cuidado de la
‘casa’/familia. Hoy es frecuente que ambos salgan a trabajar
fuera y ella ‘haga doble jornada’: fuera y dentro.
Hoy también comienza a ser más habitual (e indudablemente
es el ideal) que ambos trabajen fuera del hogar y compartan a la vez
las tareas domésticas y las responsabilidades educativas (los hijos
no son sólo de las madres).
Pero no siempre esto último es fácil: los horarios obligan
a no poder atender a los hijos en los momentos que lo requieren ni
con la cercanía que es necesaria.
Desajustes horarios, viajes, jornadas agotadoras hacen
imposible el diálogo, la empatía mutua, el estar distendidos para
acompañar a los hijos…
“¿Cómo los resolvéis?” –pregunto a una pareja. “Yo
he pedido reducción de jornada -dice el marido- y así llevo a los
hijos al colegio”. Pregunto lo mismo a otra pareja en similares
circunstancias y ella me responde: “Yo me he quedado con media
jornada desde que di a luz y la mantengo. La empresa me lo permite.
Y así mis hijos están bien atendidos y … nosotros también”.
Lo cierto es que estas soluciones no son siempre
posibles ¡ni mucho menos! La empresa privada no es muchas
veces tan generosa; y a veces es la pública la que no quiere
personas que planteen problemas de sustitución semejantes…Se van
dando pasos en la buena dirección partiendo del supuesto de que un
operario satisfecho en su trabajo es mucho mejor operario en bien de
todos. ¿Cómo anda en este aspecto nuestro mundo laboral arnedano? NO
PONGA UD. LA X
A
partir de este año la Iglesia está abocada a la autosuficiencia económica,
dado que el Estado no le pasará cantidad alguna de los presupuestos
generales, sino tan sólo aquello que los contribuyentes hayamos señalado
con la famosa X. Mas alguna cantidad que recibirán diferentes Ong’s
ligadas a la Iglesia, como Cáritas, Manos Unidas… por el camino de
‘Obras Sociales’, señaladas también por otra X. Las dos podemos
señalarlas. Pueden por tanto estar tranquilas aquellas personas que
defienden que ‘para la iglesia, de su dinero, ni un real’.
Y habría que ayudarles a razonar porqué no. Al menos en
Arnedo, nos atrevemos a ayudar en esta reflexión. Quienes
no estén de acuerdo en la restauración de San Cosme, no pongan la
X. Si
creen que Cáritas ayuda demasiado a los emigrantes, no pongan la X. No
pongan la X para la Iglesia si no se sienten bien acogidos en la
Parroquia, cuando se ven obligados a tramitar algún expediente, o
papeles para casarse. Si
han acudido a alguno de los curas y los ha tratado mal, no pongan la
X. ¿Han
llamado a la Parroquia para acudir a algún enfermo, a la hora que
sea, y no se ha respondido con gusto y agradecidos? No pongan la X. La
Parroquia está llena de colaboradores, cantores, catequistas,
consejeros, economistas, limpieza, curas… personas a las que
conoce. ¿No es buena gente? Pues no ponga la X. Si
la palabra, el trato y el tono con que se les habla en funerales,
bodas o bautizos no ha sido respetuoso y cercano y verdadero, no
pongan la X. ¿No
están cuidados los templos y los bienes eclesiales de Arnedo y bien
custodiados? No ponga la X. Un
mal momento en su vida. Alguien con quien aconsejarse. Es Ud
religioso y creyente y busca confesor, sacramentos, lectura de la
Palabra de Dios, buenas revistas o buenos consejos. Se siente
defraudado. No ponga la X. No
le gusta que aquí se recojan los muebles y trastos y toda la ropa
que no utilizan en casa y que Cáritas redistribuye entre quienes lo
necesitan… pues no ponga la X. Si
entiende que los bienes de la Iglesia de Arnedo deben ser vendidos
para los pobres y los necesitados en vez de mantenerlos para
dejarlos a nuestros hijos y que los disfruten también en el futuro,
no ponga la X. Hay
quienes desean que en sus celebraciones de bodas se les permita
adornar sin medida, poner alfombras y hacer ostentación innecesaria
y no se les deja, pues que no ponga la X. Si
sus hijos/as no han sido tratados con cariño e igualdad en las
catequesis, no ponga la X. Ha
necesitado utilizar los locales parroquiales, o alguno de los bienes
que tenemos, como sillas, adornos, dinero urgente, comida ¿no ha
estado todo a su disposición? pues no ponga la X. Los
curas no ‘dan el nivel’, ni los catequistas, ni los que trabajan
en Cáritas o visitando los enfermos, o atendiendo necesidades…. y
sobre todo, si considera que no lo hacen con todo el corazón
(aunque con limitaciones), no ponga la X. |